La Manzana Vuelve a Brillar en el Alto Valle
La temporada 2026 trae consigo un aire renovado para la fruticultura del Alto Valle. Después de años de márgenes ajustados que mermaron la producción, el escenario se presenta optimista: la manzana, especialmente la variedad deliciosa, ha visto un aumento en sus precios, superando incluso la inflación, que se situó en un 32,4%. Según datos del Indec, el precio de la manzana deliciosa se incrementó un 64% interanual, lo que marca una diferencia significativa en la conversación agrícola regional. Aunque no todos los problemas están resueltos, este cambio en los precios ha transformado la dinámica de los productores, quienes enfrentan un contexto de menor oferta debido a factores como mermas por granizo y fruitas guardadas en frío.
Desafíos y Oportunidades de la Producción
Gustavo Arno, reconocido productor de fruticultura del Alto Valle, señala que si bien los precios son alentadores, las condiciones de la campaña no han sido fáciles. La combinación de una cosecha limitada y problemas de calidad ha llevado a una producción más uniforme, pero también plantea desafíos comerciales en mercados donde la presentación y el tamaño de la fruta son críticos. "El precio es bueno, pero es mucha la merma que hay en manzana," dice Arno, reflejando la tensión entre la oferta y la demanda en un año complicado. A pesar de que la mejora en los precios ha traído un respiro a los productores, la realidad es que deben sortear costos de frío elevados, materiales de empaque caros y la competencia de la manzana chilena que comienza a ingresar al mercado.
El Mercado Interno y Exportaciones
Un aspecto fundamental que destaca Arno es que el mercado interno actualmente ofrece mejores precios que la exportación. Esto significa que las decisiones comerciales deben considerar cuidadosamente qué cantidad de fruta reservar para el consumo local y qué volumen destinar a la exportación. Aunque entre enero y marzo de 2026 se enviaron al exterior 12.537 toneladas de manzanas, un 32,1% menos en comparación con el año anterior, este dato revela que los productores —enfrentando un escenario de escasez— prefieren priorizar el mercado local, que se muestra más atractivo. Con menos frutas disponibles en el Alto Valle, los precios han mejorado, pero también han surgido nuevos desafíos que los productores deberán negociar mientras buscan maximizar sus ganancias en un entorno competitivo y en constante cambio.