En Brasil, se cosecha soya entre filas de café con una máquina innovadora: ¿llegará a la fruticultura de la Patagonia?

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Innovación Agrícola: Soja y Café en Sinergia

En la búsqueda de maximizar la productividad, Café Três Irmãos ha implementado en Minas Gerais, Brasil, una sorprendente combinación: soja y porotos plantados entre las filas de café. Esta iniciativa, que se desarrolla en un área de 100 hectáreas, busca no solo aumentar los ingresos de los productores, sino también diversificar la producción sin necesidad de expandir la superficie cultivada. La clave de esta experiencia radica en una cosechadora diseñada específicamente para adaptarse a los estrechos interfilares, permitiendo una mayor eficiencia en la recolección de los cultivos.

Éxito en el Campo

Según Pablo Dias, titular de Café Três Irmãos, los primeros ensayos han sido un éxito rotundo. La nueva maquinaria, con un diseño que le permite operar en espacios reducidos y un motor de 140 caballos de fuerza, ha demostrado su eficiencia al trabajar entre las hileras de café. Funciona a apenas 4 km/h, garantizando que la intervención en el cultivo sea mínima. La planificación es crucial: el café se cosecha entre mayo y agosto, mientras que la soja se recolecta en febrero y marzo, evitando así cualquier interferencia que podría afectar los cultivos. Este enfoque innovador abre un abanico de posibilidades también para otros cultivos, como sorgo y maíz.

Dudas en la Patagonia

Sin embargo, la replicación de este modelo en el Alto Valle del río Negro y Neuquén no está exenta de desafíos. Productores locales expresan su scepticismo debido a las diferencias agronómicas y estructurales. Francisco Pili, un productor de la región, ha señalado que la configuración de los cultivos frutales podría complicar la implementación de esta técnica. Además, la baja disponibilidad de luz en montes adultos y la necesidad de mantener el suelo limpio por el riesgo de heladas añaden más obstáculos a la idea de intercambiar peras y manzanas por soja. A pesar del interés generado, parece que la innovación brasileña tendrá que esperar su momento en la región.

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