La Chocolatería Abuela Goye Cambia de Manos: Un Futuro Dulce en Vista
(Ecos365).- El empresario Esteban Wolf ha dado un paso audaz en el mundo empresarial al adquirir la histórica chocolatería patagónica Abuela Goye por un monto estimado de un millón de dólares. Esta adquisición tiene como objetivo enfrentar la estacionalidad que ha afectado el flujo de caja de su holding, que también abarca marcas como Persicco, Guapaletas y Chocorísimo. Con un plan estratégico que incluye la apertura de 24 locales este año y miras hacia una expansión internacional en Brasil, Colombia y Chile, Wolf busca consolidar su marca en el mercado de chocolates y helados.
La incorporación de Abuela Goye no es solo una suma más al portafolio del holding; es una jugada clave para optimizar los ingresos. Con esta línea de productos premium, se espera atraer a consumidores en los meses más fríos, cuando las heladerías enfrentan un notable descenso en las ventas. Tal como el propio Warren Buffett reitera, “el precio es lo que pagas, el valor es lo que obtienes”. En este sentido, la mística que rodea a Abuela Goye, una marca con más de 40 años de historia, se convierte en un activo invaluable que la empresa pretende revitalizar y mantener.
El equilibrio entre tradición y modernidad será fundamental en esta estrategia. La producción de chocolates seguirá llevándose a cabo en San Carlos de Bariloche, donde se preservarán las fórmulas y la tradición, mientras que la fabricación de helados se concentrará en la planta del Parque Industrial de Garín, que ya procesa cerca de un millón de kilos anuales. Con planes de apertura de nuevas sucursales y un ambicioso objetivo de 25 locales internacionales en un plazo de 24 meses, Esteban Wolf está decidido a transformar este legado chocolatero en un líder del sector alimenticio, adaptando Abuela Goye a las exigencias del nuevo consumo sin perder su esencia.