La fiscalía se opone a la prisión domiciliaria
La Justicia de Neuquén ha tomado una decisión controvertida: la mujer imputada por dos graves siniestros viales en la Ruta 7, que dejaron como saldo la muerte de la motociclista Elizabeth Martínez y lesiones a un niño de un año, dejará de cumplir prisión preventiva en la Comisaría 52 de Centenario. A partir de ahora, cumplirá prisión domiciliaria hasta el 14 de agosto, equipada con una tobillera electrónica y bajo restricciones de contacto con testigos. La resolución fue adoptada por el juez de garantías Raúl Aufranc, quien atendió el pedido de la defensa a pesar de la firme oposición del Ministerio Público Fiscal.
Un caso lleno de complicaciones
Durante la audiencia, la fiscal Guadalupe Inaudi argumentó que existían riesgos procesales que justificaban la prisión preventiva. Aseguró que las posibilidades de fuga y entorpecimiento de la investigación son aún latentes, enfatizando que el juicio por el siniestro fatal está fijado para la primera semana de agosto. La fiscal también destacó que la imputada había cruzado semáforos en rojo en ocasiones anteriores, lo que agrava la situación. Incluso la defensa de la familia de Martínez apoyó la decisión de mantener a la mujer en un lugar de detención.
Un historial problemático
La mujer no solo enfrenta cargos por el trágico accidente del 1 de agosto de 2025, donde se le imputa conducir un Volkswagen Vento sin habilitación y a exceso de velocidad, sino también por otro siniestro ocurrido el 27 de julio de 2024. En ese evento, viajaba con su hijo de un año en el auto, que no estaba adecuadamente asegurado, y perdió el control del vehículo. Según las acusaciones, ambos sufrieron politraumatismos y lesiones graves. La grave situación legal de la imputada ha llevado a las autoridades a reconsiderar sus condiciones de detención, pero los acontecimientos previos dejan claro el riesgo que representan sus acciones.