Sin señales de repunte: La situación de la construcción en la región
Por Mara Pedrazzoli
La actividad en la construcción en Bariloche sigue atravesando un momento complicado. Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la caída en los permisos de obra y en la venta de materiales se mantiene en un 15% interanual. Estas cifras, que se reflejan en las calles de la ciudad, han generado preocupación entre los profesionales del sector, que hace tiempo no ven un repunte significativo.
A pesar de la promesa de inversión que trajo consigo el turismo y el crecimiento poblacional, el sector se siente estancado. La falta de financiamiento accesible y el aumento en los costos de los insumos han hecho que muchos proyectos se modifiquen o directamente se detengan. “Nos enfrentamos a una realidad compleja; el tiempo corre y los presupuestos se elevan”, comenta Carlos López, ingeniero civil con más de 20 años de experiencia en la ciudad. Para él, la situación es alarmante, sobre todo en un lugar donde la construcción ha sido motor de desarrollo económico.
Mientras tanto, las principales empresas de la región hacen malabares para mantener su personal y cumplir con contratos ya existentes. Algunos trabajadores han optado por buscar oportunidades en áreas relacionadas, como el turismo o la logística, evidenciando una migración de la mano de obra que podría afectar el futuro del sector. “Es un momento de adaptación; precisamos pivote y creatividad para seguir en pie,” agrega Mariana Gómez, arquitecta y emprendedora local. La pregunta que resuena en cada rincón de la comunidad es: ¿cuánto más podrá resistir la construcción en Bariloche ante este escenario de incertidumbre?