El fútbol argentino llora la partida de Ceferino Díaz
El fútbol argentino y la región están de luto. A los 53 años, falleció Ceferino Tomás Abel Díaz, una de las grandes figuras del ascenso, cuya huella quedó grabada en la historia de Olimpo de Bahía Blanca. Su protagonismo en el inolvidable ascenso a Primera División durante la temporada 2002 lo catapultó a la memoria colectiva de los hinchas. La triste noticia fue confirmada oficialmente por la institución bahiense, lo que generó una conmoción inmediata entre los aficionados aurinegros y resonó con fuerza en todo el ambiente del fútbol.
Nacido en la localidad bonaerense de Juan N. Fernández (partido de Necochea), Ceferino se consolidó como un volante central de pura raza, reconocido por su personalidad arrolladora, habilidad y capacidad de liderazgo tanto dentro como fuera de la cancha. A lo largo de su carrera, vistió diversas camisetas del fútbol del interior argentino, pero fue en Bahía Blanca donde se transformó en un verdadero símbolo y referente para la hinchada.
Díaz: Un recorrido por el ascenso
Con más de veinte años de trayectoria, Díaz defendió los colores de equipos como Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Quilmes, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe, Deportivo Quito de Ecuador, Guillermo Brown de Puerto Madryn y Cipolletti, entre otros. Su carrera comenzó en Defensores de Juan N. Fernández y también brilló en Jorge Newbery de Lobería. En 1993, integró el plantel que rompió una sequía de 25 años al conquistar la Liga Necochea, un hito que impulsó su trayectoria. Tras su partida, numerosas instituciones vinculadas al fútbol argentino han expresado su pesar y han recordado su legado, especialmente por su inigualable contribución en uno de los momentos más significativos de Olimpo. Messajes en redes sociales resaltan su entrega incondicional al fútbol y su destreza en el terreno de juego, un verdadero ejemplo a seguir para futuras generaciones.