Justicia en el Caso de Nahitan Valentín: Condena Confirmada
El Tribunal de Impugnación desestimó el recurso interpuesto por la defensa de Mauricio Javier Atencio Krause, confirmando así la condena por homicidio culposo en el trágico caso de Nahitan Valentín Mercado Toledo, un niño de tan solo cuatro años que perdió la vida tras una cirugía programada en un sanatorio de Roca. La sentencia ratificó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, así como una inhabilitación de siete años y seis meses para ejercer la medicina.
La decisión revierte cualquier esperanza de absolución para Atencio Krause, quien había sido condenado por no cumplir con el deber de vigilancia continua durante la operación del 11 de julio de 2024. La acusación argumentó que su falta de atención resultó en una situación crítica que llevó a la hipoxia y, eventualmente, al fallecimiento del pequeño.
La Defensa y sus Argumentos
La defensa argumentó en su impugnación que la condena se apartaba de la acusación original, enfocándose en “baches de registros, taquicardia e hipoxia”, mientras que el fallo se basó en la falta de control clínico. Reclama también que no se pudo determinar la duración del episodio crítico ni si acciones previas habrían podido salvar la vida del menor, pidiendo una reducción de la pena y limitando la inhabilitación al ámbito pediátrico. A pesar de estos intentos, el Tribunal desestimó sus fundamentos, afirmando que no se había violado el principio de congruencia en la acusación.
Fundamentos del Fallo
El tribunal dejó en claro que el eje de la condena radica en la omisión del deber de vigilancia y atención continua, tal como estipulan los protocolos médicos. A pesar de que el taponamiento del tubo endotraqueal fue considerado un evento fortuito, la falta de detección adecuada de este problema fue calificada como la raíz de la tragedia. Las pruebas presentadas señalaron que el niño alcanzó un estado de cianosis generalizada sin que el anestesiólogo advirtiera el deterioro, subrayando la importancia de mantener un control clínico efectivo, más allá de la tecnología disponible. La Fiscalía, coincidiendo con la querella, había pedido el rechazo del recurso, destacando que la acusación siempre se basó en el incumplimiento del deber de cuidado del anestesiólogo.