La Resistencia del Recuerdo: Cipolletti y sus Desaparecidos
La historia de la última dictadura militar en Cipolletti es un eco que resuena en la memoria del Alto Valle, un territorio donde la represión fue particularmente feroz debido a la organización militar de la Subzona 52. En este contexto, la ciudad vivió momentos oscuros; 17 personas fueron víctimas del terrorismo de Estado, desapareciendo en un ciclo de miedo y sufrimiento que aún se siente en la comunidad. Mucha de esta historia se ha reconstruido gracias al trabajo incansable de organizaciones como la APDH (Asamblea por los Derechos Humanos), pero el horror aún persiste en la memoria colectiva.
Las víctimas de Cipolletti fueron personas de diversos orígenes, con sueños y luchas propias. Entre ellas, se cuentan Mónica Judith Almirón y Enzo Lauroni, un matrimonio secuestrado el 8 de agosto de 1977, que dejó a sus pequeños hijos al cuidado de una vecina. Ambos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y su destino es trágico: fueron trasladados a la ESMA y luego a la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco. Por otro lado, la historia de Fernando Jara, un joven militante de la Juventud Trabajadora Peronista, destaca por su resistencia; pese a las adversidades, su nombre es hoy homenajeado en una biblioteca local.
El recuerdo de aquellos días se mantiene vivo no solo a través de los relatos de sobrevivientes, sino también a través de imágenes y nombres que hoy son parte del patrimonio emocional de la región. Leticia Veraldi, por ejemplo, fue secuestrada el 4 de julio de 1977, después de haber sido identificada en su colegio. Su historia, junto a las de otros, se convierte en un testimonio palpable de la lucha por la memoria y los derechos humanos. La comunidad de Cipolletti sigue conmemorando a estos héroes cotidianos, mientras la esperanza de justicia continúa resonando en cada marcha y en cada recuerdo que se comparte.