La Crítica Situación de las Rutas Nacionales en el Alto Valle
En medio de un escenario desolador, los conductores que diariamente utilizan las rutas nacionales 22 y 151 enfrentan una dura realidad. Martes 4 de agosto, un chofer de trabajadores quedó detenido tras romper una rueda en un bache en la Ruta 151. Desgastado, señaló: “El estado es deplorable. Hay muchísimos pozos que ocasionan accidentes”. Unos kilómetros más adelante, otro automovilista relató cómo perdió una rueda en la Ruta 22 debido al deterioro agravado por las recientes lluvias. “Si no fuera por los pozos que ya me aprendí de memoria, creo que romperíamos algo todos los días”, expresó, lamentando que la reparación de su vehículo le costará alrededor de 250.000 pesos. La situación no solo afecta a los conductores, sino también al tráfico general, que debe maniobrar constantemente para evitar daños.
Aumentan los Sinisteros y la Demanda de Reparaciones
El deterioro de estas rutas se ha vuelto insostenible y ha llevado a un incremento notable en las demandas de servicios mecánicos. En talleres de Cipolletti, Cinco Saltos y Roca, los mecánicos han reportado un aumento en las visitas, con varios negocios pasando de atender dos casos por día a más de once. Un mecánico de Cipolletti comentó: “Cuando una cubierta se raja, difícilmente pueda repararse; la mayoría de las veces hay que cambiarla”, y los precios de los neumáticos oscilan entre 100.000 y 400.000 pesos. Las estadísticas de la Policía Caminera no mienten: los siniestros viales han crecido desde el último temporal, generando aún más preocupación entre los conductores que enfrentan estos corredores en condiciones paupérrimas.
El Compromiso de Vialidad Nacional
Héctor Nisim Tasat, jefe del 20° Distrito de Vialidad Nacional, anunció que se están tomando medidas para mitigar la situación en ambos corredores. Continúan los trabajos de bacheo en frío y se están sumando cuadrillas adicionales para reforzar las tareas de reparación. En los próximos días se intervendrá en el puente 83 de la Ruta 22. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la falta de una solución integral persiste. El pavimento no solo ha llegado al final de su vida útil, sino que también se ha visto afectado por obras inconclusas que han dejado una mezcla de sectores renovados y otros, desgastados y peligrosos. La situación realiza un llamado urgente a las autoridades para una intervención real que garantice la seguridad de miles de automovilistas al día.