La Sede de la Federación de Productores: Un Abandono Inaceptable
La sede de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, ubicada en 9 de Julio 1030, en el barrio San Pablo de Cipolletti, ha caído en un estado de abandonamiento que resulta evidente para vecinos y transeúntes. La imagen del lugar, con facturas de servicios apiladas en la entrada y documentos acumulados detrás de barras metálicas, genera un profundo malestar, especialmente entre los propios productores que ven su espacio de representación sin actividad desde hace seis o siete años. La situación es tan preocupante que el referente local, Eduardo Artero, no duda en calificarla de "una vergüenza".
Críticas a la Dirección Federativa
Para Artero, las responsabilidades recaen directamente en el presidente de la entidad, Sebastián Hernández, quien ha cumplido un largo mandato pero cuya gestión está rodeada de controversias. "Hernández no ha llamado a elecciones en cinco años, no presenta balances, y recauda por la Barrera Sanitaria sin rendir cuentas a los productores", afirmó con firmeza. Además, mencionó que el inmueble, legado por un particular y refaccionado en su administración, ha sido abandonado para que Hernández se trasladara a otras instalaciones en Allen. "Este lugar pertenece a los productores", remarcó y subrayó el descuido visible tanto en el interior como en la vereda.
Una Crisis que Afecta a Todo el Sector
La situación en la federación es un reflejo más amplio de la crisis crónica que enfrenta el sector productivo. Artero critica no solo el estado de la sede, sino también la falta de atención por parte de los gobernantes: "El estado nos ha puesto a Hernández como presidente de la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica (Funbapa), pero no rinde cuentas sobre lo recaudado". Según sus palabras, "los productores merecen saber cuánto se recauda y cómo se distribuyen esos fondos". Con un futuro incierto y un sector en crisis, la reapertura de la sede y su refuncionalización se vuelve un reclamo urgente.