La vital reactivación de la Estación Meteorológica de Cipolletti
La histórica Estación Meteorológica de Cipolletti, dependiente del Servicio Meteorológico Nacional, ha vuelto a emitir datos tras varios meses de inactividad que habían encendido la preocupación en la región. Esta instalación, que funciona desde hace más de un siglo, desempeña un rol clave en el seguimiento climático y los sistemas de alerta. Su pausa se debió a la jubilación de su único observador en agosto de 2024, generando un vacío en la emisión de datos vitales.
Mauricio Gorostarsu, actual observador meteorológico, se incorporó oficialmente el 1 de marzo de este año. “Durante ese tiempo, no se emitieron datos como temperatura, humedad, presión atmosférica o viento, que son fundamentales para los pronósticos y los sistemas de alerta”, señaló Gorostarsu, subrayando la importancia de la recuperación de la estación para el envío de información esencial tanto para la región como para el resto del país.
A diferencia de las estaciones aeroportuarias que operan constantemente, la estación de Cipolletti toma registros tres veces al día: a las 9 de la mañana, 3 de la tarde y 9 de la noche. Allí se mide una variedad de variables, desde la temperatura hasta la nubosidad. Sin embargo, Gorostarsu advirtió sobre la crítica situación del organismo tras los recientes despidos. “Hoy soy el único trabajador encargado de toda la estación”, expresó, destacando que no solo se ocupa de la emisión de datos, sino también de la gestión y el mantenimiento. La recuperación de la estación de Cipolletti es, sin duda, una luz en medio de la tormenta, vital para el seguimiento del pronóstico en el Alto Valle y la Patagonia.