Revelaciones de Rochi Igarzábal: una actriz en lucha
La reconocida actriz Rochi Igarzábal abrió su corazón durante su participación en La Sesión, un ciclo conducido por Sofía Calvo. En un emotivo encuentro, relató los difíciles momentos que ha atravesado a lo largo de su vida, incluyendo un doloroso episodio de abuso intrafamiliar que sufrió a los cinco años. Pero su historia no se limita a esa dura experiencia: Igarzábal también compartió sus enfrentamientos con problemas alimenticios durante su adolescencia, una etapa marcada por la presión familiar y las exigencias estéticas a las que estuvo expuesta mientras trabajaba en la exitosa serie Casi Ángeles.
La presión estética en Casi Ángeles
Incorporándose a Casi Ángeles a los 16 años, Rochi vivió desde muy joven la presión de un mundo lleno de estándares impuestos. La actriz recordó cómo ciertos comentarios sobre su apariencia afectaron su autoestima. "Me decían: ‘Te tenés que poner este shortcito’", confesó. Ante esto, su respuesta era clara: "Pero es dos talles más chico, no me entra". Sin embargo, este tipo de situaciones alimentaba pensamientos negativos que se instalaban en su mente, generándole la sensación de estar "más gorda".
Detrás de las cámaras: más que un simple papel
Más allá de los comentarios ajenos, la presión también se manifestaba en las grabaciones. Rochi destacó cómo algunas escenas la incomodaban al punto de hacerla sentir forzada a actuar de maneras que no deseaba. "Cuando grabábamos un videoclip y te decían: ‘Vamos a ponerles aceite, péguense más, meneá’, eran situaciones en las que hacía cosas que no quería", relató. Su testimonio ha reavivado la conversación sobre las exigencias físicas y estéticas que miles de jóvenes enfrentan, tanto en sus sustituciones laborales como en su vida diaria, recordándonos que detrás de cada figura pública hay historias que merecen ser escuchadas y comprendidas.