Juicio a La Escuelita: La Memoria Resuena con Fuerza
En la primera jornada del juicio de La Escuelita, las voces de las mujeres que sufrieron torturas durante la dictadura en el Alto Valle y la cordillera neuquina reverberaron en la sala, dejando a todos los presentes conmocionados. Este es el noveno tramo que investiga los crímenes cometidos en la región, donde se presentó el testimonio desgarrador de Matilde Segura, quien relató su experiencia tras ser secuestrada el 26 de diciembre de 1976. A sus 24 años, fue detenida junto a su amiga María Esther Sepúlveda mientras pasaban las fiestas en Plottier. Este momento histórico no solo recuerda el horror del pasado, sino que lo enfrenta al presente, haciendo eco de las voces que exigen justicia.
Seis de los ocho acusados estaban conectados por videoconferencia en la apertura del juicio, la fiscalía comenzó a presentar los casos de tres de las 16 víctimas que dan pie a este proceso. Sin embargo, cuatro personas continúan desaparecidas. Las palabras de Matilde fueron un testimonio entrecortado por el dolor, pero cargadas de valentía. A pesar de haber mantenido su condición de víctima en secreto hasta el 2002, su testimonio fue un bálsamo para muchos, recordando que el miedo y la represión marcaron una generación que aún busca respuestas.
El juicio se centró en las experiencias de tortura, y Matilde compartió cómo sus torturadores le decían: “Es para que no te reproduzcas” mientras aplicaban picana eléctrica a su cuerpo. Sus recuerdos volvieron a abrir viejas heridas, pero también sirvieron para visibilizar la lucha por la verdad. La próxima audiencia, programada para el 17 de marzo, contará con más testimonios que siguen desembocando en relatos de resistencia y dolor, y el eco de aquellas voces se fortalece en cada declaración, recordándonos que la memoria es un arma poderosa contra la impunidad.