Tensión en la Doble Apolo: Incidentes y Reacciones
Un día después de los incidentes en la 17ª edición de la Doble Apolo, tanto la organización del evento como la comunidad mapuche Lof Leufuche se pronunciaron sobre el conflicto que envolvió el desarrollo de la competencia en Paso Córdoba. Hubo denuncias de que durante el primer tramo del recorrido, en la zona del cañadón, personas a caballo quitaron las cintas que marcaban el circuito y lanzaron piedras a los corredores. Este acto de violencia, según varios testimonios, generó un clima de tensión en el evento que este año celebró su 18º edición.
La organización, a través de un comunicado emitido por Multieventos del Valle, mostró su rechazo a los hechos y calificó a los responsables como un “grupo de violentos”. Resaltaron que contaban con todas las autorizaciones necesarias para llevar a cabo la prueba, asegurando presentaron los planos del circuito ante la Municipalidad de General Roca y obtuvieron los permisos correspondientes. "Todos los permisos están a disposición de quienes lo deseen", afirmaron, en un intento por demostrar la legalidad de su actividad, que ha sido parte del paisaje deportivo de la región desde hace casi dos décadas.
Desde la perspectiva de la comunidad Lof Leufuche, la situación es compleja. A través de un comunicado, sostuvieron que la competencia invade su territorio y que no se realizó un proceso de consulta previa. Aseguran que en los últimos años han sufrido innumerables perjuicios y que se les ha limitado el acceso a terrenos vitales para su sustento. La comunidad también intentó establecer un diálogo con los organizadores cerca de la competencia, pero este enfoque no tuvo éxito. “Cualquier actividad dentro del territorio debe contar con nuestro consentimiento”, enfatizaron, dejando claro que el conflicto va más allá de la carrera y se asienta en profundas raíces históricas y territoriales.