Olivenza se Rinde al Arte del Toreo
El domingo 8 de marzo de 2026, la Plaza de Toros de Olivenza (Badajoz) fue el escenario de una jornada inolvidable en la Feria del Toro, donde tres grandes del toreo deslumbraron con su arte. En esta jornada, los astados de Victoriano del Río se presentaron correctos y jugaron en línea general, aunque el primero se mostró algo soso y parado. La afición vibró con las actuaciones de Emilio de Justo, Alejandro Talavante y Roca Rey, quienes además de su entrega, lograron conectar con un público colmado.
Emilio de Justo brilló especialmente en su primer toro, donde una lidia cuidadosa y un tercio de banderillas impecable conspiraron para convertir a un animal que prometía poco en un oponente desafiante. Con elegancia y técnica, toreó por doblones, logrando que la música del pasodoble llenara la plaza. Sus movimientos fueron tan fluidos que cada muletazo caló hondo en los tendidos. Tras una serie de adornos, logró cortar dos orejas que celebraron su maestría. Su segundo toro fue más complicado y tras un encuentro violento que lo puso en peligro, también se llevó una oreja de reconocimiento por su esfuerzo.
Por su parte, Roca Rey, siempre carismático, exhibió su valentía y destreza en la lidia de su tercer toro, mostrando un fondo de bravura que encantó al público. Con una estocada fulminante, se llevó también dos orejas. Sin embargo, su último toro no le ofreció la misma comodidad, lo que resultó en una faena que no logró despegar, terminando con una merecida ovación. En tanto, Alejandro Talavante dejó su sello en el cuarto, donde su suavidad de muñecas brilló a través de trincherillas y naturales. Con una estocada bien colocada, se llevó dos orejas, después de un momento final que mostró su crecimiento como torero.
El triunfo y la emoción marcaron la jornada, y cada uno de los matadores dejó su huella en la historia de esta plaza, reafirmando la pasión por el toreo en la región. La entrada fue de lleno y, además, se desmonteró Antonio Chacón tras un gran par en el segundo toro, completando así una velada memorable para los aficionados.