Falta de combustible en localidades bonaerenses
En las últimas semanas, varias localidades de la provincia de Buenos Aires han comenzado a sentir los efectos de la crisis de combustible. La escasez de Gas Natural Comprimido (GNC) ha llevado a las estaciones de servicio a restringir la venta en diferentes puntos, afectando tanto a los automovilistas como a los transportistas. Desde el 1 de octubre, se reportaron problemas de abastecimiento en municipios como Junín, Olavarría y Tres Arroyos, donde la demanda supera la oferta disponible, generando largas filas y frustración entre los usuarios.
La incertidumbre se adueña de los conductores
Los propietarios de vehículos a GNC se encuentran en una situación delicada. Según cifras del Ministerio de Energía, el 15% de los automóviles que circulan en Buenos Aires funcionan a base de GNC, lo que aumenta la preocupación en torno a la falta de combustible. “Es desesperante no saber si voy a poder cargar combustible cuando lo necesite. Tengo que planificar mis recorridos”, comenta María Gómez, una conductora de La Plata que se ha visto obligada a cambiar su rutina diaria. Mientras tanto, los transportistas lamentan que esta situación podría repercutir en el costo de los productos que llegan a los consumidores.
Reacciones y medidas en marcha
Ante esta crisis, el gobierno provincial ha comenzado a implementar medidas para estabilizar la situación. Se espera que se convoque a los proveedores de GNC para discutir un plan de abastecimiento continuo, y se están buscando alternativas para mejorar la logística de distribución. Sin embargo, para muchos ciudadanos, la incertidumbre sigue siendo una constante. “Esperamos que encuentren una solución pronto, porque no podemos seguir así”, concluye Carlos Fernández, un taxista de Buenos Aires que ha visto cómo sus ganancias se han visto afectadas por las limitaciones de carga.