El Verdadero Rostro del Vertedero de Bariloche
El ranking que no mide contaminación
En 2014, el informe "Waste Atlas 2014 Report – The World’s 50 Biggest Dumpsites" reveló que Bariloche ocupaba un preocupante 14° lugar entre los basurales más grandes del mundo. Sin embargo, es crucial aclarar que este listado se basa en el tamaño físico de los vertederos, no en la contaminación. Bariloche, que presenta 37 hectáreas de superficie, se encuentra bajo el análisis de especialistas argentinos, como Ricardo Rollandi y Atilio Savino. La verdad es que, aunque este informe se construyó con datos reales, también reconoce sus limitaciones, admitiendo que podría haber basurales aún más grandes sin registrar.
De "grandes" a "contaminados"
A partir de 2015, la narrativa comenzó a cambiar. La Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA) lanzó informes que vinculaban explícitamente los vertederos con problemas de salud. Así, en 2016, se publicó "A Roadmap for Closing Waste Dumpsites", utilizando la misma base de datos de 2014 pero tratando el tema desde la contaminación. Esta reforma fue recibida sin una nueva verificación ambiental, transformando la percepción de Bariloche en un lugar extremadamente contaminado, aunque los números originales no lo sostienen. Esta situación se complica aún más con la adopción de estos datos por parte del PNUMA, sumando un peso institucional sin una revisión actualizada.
El futuro del vertedero: ¿Remediación o traslado?
La discusión sobre el destino del vertedero continúa. El intendente Walter Cortés propone remediar el actual predio y construir una nueva celda de relleno sanitario, con una inversión estimada de 39.925 millones de pesos. Sin embargo, organizaciones vecinales como Somos B cuestionan esta solución, sugiriendo alternativas como el traslado del vertedero fuera de áreas pobladas y un enfoque de gestión basada en reciclaje y compostaje. La comunidad no ve con buenos ojos el avance del proyecto y en encuestas recientes, el 90% de los vecinos temen por la salud de sus familias. Mientras los debates se intensifican, la realidad del vertedero sigue siendo un problema sin resolver para Bariloche.