La Revolución Saludable que Cruza Fronteras
Antes o después de la emblemática feijoada, nada mejor que un snack saludable del Alto Valle. Esta maravilla creada por los primos emprendedores de Fruch Patagonia, que ya conquista paladares en el mundo, ahora se abre camino en las góndolas de Brasil. Con un producto estrella a base de manzana, estos emprendedores han demostrado que la perseverancia y la pasión pueden dar frutos sorprendentes, llevando su snack desde Fernández Oro hasta San Pablo.
De las pruebas fallidas a la producción de 300 mil paquetes mensuales, la historia de Fruch Patagonia es un ejemplo de éxito ante la adversidad. Gastón Arcucci, uno de los socios, reafirma la gran oportunidad que representa este mercado en expansión: “Estamos contentos, es un mercado gigante”, dice mientras entrega personalmente un pedido en un supermercado local. La compañía, que destaca por utilizar fruta 100% regional, ha logrado insertarse en la cadena Carrefour y en otras grandes superficies. “Estuvimos en San Pablo en una feria comercial y ahora logramos dos exportaciones a Brasil”, celebra Gastón con entusiasmo.
Además de Brasil, Fruch Patagonia ha realizado su primera exportación a Paraguay, expandiendo su visión a nuevos horizontes. Con acuerdos en supermercados como La Anónima y Jumbo, los primos Arcucci, Manuel Pucheta y Nicolás Olleac, se desafían continuamente. “Las ventas crecieron a un ritmo que ni el más previsivo podría haber anticipado”, comparte Gastón, quien no pierde de vista su conexión con las raíces familiares, subrayando que, a pesar de los desafíos de ser una pyme, su éxito se debe a la colaboración y el entendimiento entre ellos. La adrenalina de estos logros no les permite parar, pero el impacto de su trabajo se siente, incluso en los cumpleaños de sus hijos, donde sus snacks son la elección principal.