El Gobierno designó supervisores en la AFA para auditar balances, contratos y movimientos financieros.

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Intervención del Estado en la AFA: ¿Un cambio de rumbo?

En una medida que agita las aguas ya turbulentas del fútbol argentino, el Ministerio de Justicia, encabezado por Juan Bautista Mahiques, ha determinado intervenir en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Esta resolución, adoptada a instancias de la Inspección General de Justicia (IGJ), busca auditar los extensos documentos financieros y contractuales que la AFA gestiona. La veeduría, que tendrá una duración de 180 días, examinará minuciosamente balances, contratos y la actividad económica de la entidad, un hecho sin precedentes que no pasa desapercibido para los aficionados.

Un equipo de veedores para una tarea crucial

Para llevar a cabo esta exhaustiva auditoría, se han designado a Rubén Miguel Pappacena, contador, y Agustín Ortiz de Marco, abogado. Estos veedores tendrán acceso total a los recursos administrativos y económicos de la AFA, incluyendo todos los registros contables y documentación pertinente. Un aspecto central de esta revisión será el análisis de los estados financieros cerrados hasta el 30 de junio de 2025, así como el cumplimiento de las obligaciones fiscales de la AFA, que abarca impuestos y contribuciones a obras sociales. Además, los documentos relativos a la creación de la Universidad de la AFA (UNAFA) también entrarán bajo estricta supervisión.

Reacción contundente de la AFA

La respuesta de la AFA, liderada por Claudio "Chiqui" Tapia, no se ha hecho esperar. La entidad ha calificado la veeduría como "irracional" y "veeduría ilegítima", argumentando que todos sus documentos han sido presentados de forma adecuada. Tapia adelantó que la AFA buscará impugnar esta decisión por vías legales, en un marco de tensión que no parece tener fin. La IGJ ha manifestado preocupación por la falta de información respecto al ejercicio financiero de 2025 y el intento de reubicar su sede en Buenos Aires, calificándolo como un movimiento “ficticio”. Con esta controversial intervención, el horizonte de la AFA se torna incierto, encendiendo la llama de una disputa que podría complicar aún más el ya convulsionado panorama del fútbol argentino.

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