El colapso de los colectivos se extiende al sistema ferroviario
La crisis del transporte está golpeando más fuerte que nunca en Bariloche y sus alrededores. Con el aumento de la demanda tras la pandemia, los problemas que comenzaron en las líneas de colectivo ahora se han trasladado al sistema ferroviario. Los usuarios se ven obligados a lidiar con demoras de hasta 45 minutos en los horarios pico, haciendo que sus trayectos diarios se vuelvan una odisea. Algunos viajeros han reportado que, en ocasiones, el tren no aparece, dejando a muchos varados y a la expectativa del transporte alternativo.
Horarios desfasados y falta de unidades son dos de los principales problemas que enfrentan los pasajeros. Según datos oficiales, en la última semana de septiembre de 2023, solo el 65% de los trenes programados operaron con normalidad. A esto se suma la escasez de información clara y oportuna en las plataformas de comunicación, lo que agrava aún más la incertidumbre entre quienes dependen del tren para llegar a sus trabajos o estudios. Los reclamos se multiplican en las redes sociales, donde los usuarios expresan su frustración y piden soluciones inmediatas.
Desde el gobierno local ya se están tomando cartas en el asunto. Funcionarios de la Secretaría de Transporte anunciaron una serie de reuniones con las empresas encargadas del servicio ferroviario para revisar el estado actual en que se encuentra la flota de trenes. La intención es priorizar la modernización de las unidades y mejorar la frecuencia de los servicios, especialmente en horarios críticos. Sin embargo, los ciudadanos advierten que estas son solo palabras si no se traducen en acciones concretas que permitan restaurar la confianza en el sistema de transporte público.