Controversia en la Universidad Nacional de Río Negro
El reciente concurso docente para la cátedra de Psiquiatría y Psicología Forense de la carrera de Criminología y Ciencias Forenses en la Universidad Nacional de Río Negro ha desatado una ola de cuestionamientos. La controversia gira en torno a la denuncia por irregularidades, que incluyen acusaciones de “amiguismos” con la docente seleccionada y una notable falta de transparencia en el proceso de selección. Un exdocente, insatisfecho, argumenta que la elección del cuarto postulante no solo fue injusta, sino que responde a un castigo por parte de las autoridades.
Denuncias que sacuden los cimientos académicos
Víctor Peláez, docente con catorce años de experiencia en la institución, ha denunciado graves irregularidades en el concurso. Alegando que la nueva profesora tiene vínculos de amistad con miembros del jurado, se ha generado un clima de incredulidad entre colegas y alumnos. Peláez, que impartía clases en las materias de Medicina Legal y Drogadicción y Toxicología, decidió participar en el concurso con la esperanza de dictar contenidos que se alinearan más con sus competencias profesionales.
La impugnación y sus efectos
El concurso, lanzado en noviembre de 2025 tras las renuncias de dos profesores, incluyó una serie de evaluaciones donde Peláez quedó en tercer lugar. Sin embargo, la selección de una psicóloga, actual profesora de la cátedra Psicología del Niño, ha generado múltiples impugnaciones. Tanto Peláez como la candidata que ocupó el segundo lugar insistieron en que existieron inconsistencias en los criterios de evaluación. Aunque desde la universidad alegaron que Peláez excede la edad límite para postular, él argumenta que la docente seleccionada mantiene estrechos lazos con quienes definieron el concurso, poniendo en entredicho la validez del proceso.