Justicia con Perspectiva de Género en Cipolletti
Una resolución judicial reciente en Cipolletti ha dado un giro importante al abordar el reiterado incumplimiento de la cuota alimentaria. Esta situación, que involucra a una mujer y su hijo, pone de manifiesto una forma de violencia económica que ha persistido a lo largo del tiempo, llevando a la madre a recurrir a la Justicia para asegurar el cumplimiento de un derecho fundamental. El conflicto se originó en 2023, cuando se acordó que el progenitor abonaría el 30% del Salario Mínimo, Vital y Móvil, un acuerdo que desde el principio mostró problemas de cumplimiento.
El Progenitor y el Proceso Judicial
Transcurrido el tiempo, la madre se vio obligada a iniciar diversas actuaciones judiciales debido a la falta de pago sistemática. Los documentos registran que cada reclamo resultó en nuevas intimaciones y promesas incumplidas. Frente a la consulta judicial, el padre alegó dificultades económicas, incluso afirmando no conocer el monto de la deuda. Sin embargo, la jueza destacó que el monto era fácilmente verificable, y se llegó a un nuevo acuerdo de pago que, lamentablemente, también fue ignorado casi por completo. La madre tuvo que volver a buscar la intervención judicial.
Medidas Asertivas y Cambios en el Sistema
Al evaluar el caso, la jueza no solo buscó asegurar el pago de la cuota alimentaria, sino que también adoptó medidas con perspectiva de género. Se ordenó la retención directa de la cuota por parte del empleador del progenitor y que este participara en un Programa de Masculinidad y Violencia, con la expectativa de promover una mayor responsabilidad. Además, el fallo establece un plazo de 30 días para que se acrediten los avances en el programa; en caso de incumplimiento, se preverán sanciones que van desde multas hasta la suspensión de la licencia de conducir. Así, el sistema judicial comienza a tomar en cuenta no solo los derechos de la madre e hijo, sino también los patrones culturales que perpetúan la violencia de género.