El fin de una era: Cierra Dfac
La fabricación nacional de indumentaria sufriò un duro golpe con el cierre de la histórica fábrica de ropa Dfak, ubicada en la zona céntrica de Bariloche. Fundada en 1990, la empresa fue un pilar fundamental para la comunidad, ofreciendo no solo productos de calidad, sino también generación de empleo para cientos de vecinos. Este cierre, anunciado por la dirección el pasado 15 de octubre, se debe a la creciente competencia generada por las importaciones, que han inundado el mercado local con productos a precios irresistibles pero de dudosa calidad.
Impacto en la comunidad
La noticia ha caído como un balde de agua fría entre los trabajadores y sus familias. Más de 80 empleados se han visto directamente afectados y se muestran preocupados por su futuro laboral. “Es una tristeza enorme ver cómo poco a poco se destruye nuestro trabajo. Dfac era más que una fábrica, era una familia”, comentó María, una empleada que dedicó 25 años de su vida a la empresa. A esto se suma el impacto económico en la región, donde se estima que el cierre destruya —indirectamente— cerca de 200 puestos de trabajo en comercios y proveedores relacionados.
La industria textil en crisis
Este cierre se enmarca dentro de una crisis más amplia que afecta a la industria textil argentina. Las importaciones han crecido un 30% en el último año, lo que ha llevado a la necesidad de repensar la producción local. Los comercios de Bariloche, conocidos por su variedad de ofertas, ahora deben afrontar un dilema: ¿apostar por la producción local o seguir compitiendo con precios de importación? La situación plantea un interrogante sobre el futuro de la moda en la ciudad, donde la identidad y el talento nacional podrían quedar relegados ante la vorágine del consumo masivo.