Revelaciones que sacuden el deporte argentino
En el mundo del deporte, las sombras del escándalo se ciernen sobre la figura de Martín Insaurralde, exjefe de Gabinete bonaerense. La investigación penal en su contra por enriquecimiento ilícito y lavado de activos ha tomado un giro inesperado. Un reciente informe financiero, elaborado por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), puso bajo la lupa la relación económica del exfuncionario con su exesposa, la conductora de televisión Jésica Cirio. Según las cifras, Cirio habría percibido casi 700 mil dólares en contratos con empresas del rubro de gimnasios y del juego, sumando más de 70 millones de pesos en apenas unos años. Estas alarmantes cifras han sido enviadas a las autoridades judiciales para investigar su legitimidad.
Transferencias sospechosas desde Miami
Uno de los aspectos más intrigantes del caso se centra en los movimientos monetarios que fluyen desde Zumba Fitness LLC, una empresa basada en Miami. Entre 2016 y 2023, Cirio acumuló transferencias que superan los 693.000 dólares por contratos de representación y modelaje. El año 2017 fue clave, ya que la modelo alcanzó un pico de 234.009 dólares procedentes de la firma estadounidense. Mientras tanto, paralelamente, la investigación también examina los 71 millones de pesos que Cirio recibió de importantes casinos y apuestas locales, vinculadas al empresario Daniel Mautone. Los pagos fueron formalizados mediante facturas mensuales que variaban entre 1.210.000 y 1.512.500 pesos.
Un nexo polémico y la entrega de evidencias
La conexión de Cirio con Insaurralde, considerado una Persona Expuesta Políticamente (PEP), ha intensificado la atención sobre este caso. La Justicia se pregunta si estas millonarias transferencias eran realmente por servicios legítimos o si encubrían un esquema de retornos a la estructura de Insaurralde. En un giro inesperado, Jésica Cirio ya ha entregado su teléfono celular y claves de acceso a la Gendarmería Nacional para ser analizados. Esta entrega se aceleró luego de la difusión de videos que mostraron fajos con miles de dólares escondidos entre su ropa en un vestidor, desatando una ola de repercusiones en los medios y la opinión pública. La trama aún está lejos de resolverse.