Una Roca Lunar en La Paz: Un Vínculo con la Carrera Espacial
La Paz, 14 abr (EFE). En un evento sin precedentes, Bolivia exhibió una pequeña roca lunar traída a la Tierra por la misión Apolo 17 en 1972. Este hallazgo no solo representa un fragmento del espacio, sino también un símbolo del esfuerzo boliviano en la carrera espacial. En 1967, un equipo científico estadounidense llevó a cabo estudios desde el nevado Chacaltaya, con un pico que se eleva más de 5.200 metros sobre el nivel del mar, contribuyendo así a la exploración del cosmos.
El director del Planetario Max Schreier, Mirko Raljevic, destacó que en 1973, el Gobierno de Estados Unidos entregó la roca al gobierno de Hugo Banzer Suárez, quien la custodia a través de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Raljevic subrayó que la donación fue un reconocimiento a los países que, de alguna forma, participaron en la aventura espacial, especialmente durante el emblemático programa Apolo, que facilitó el alunizaje en 1969.
La roca está protegida en una cápsula de acrílico con aumento visual, acompañada por un lema que destaca su importancia como símbolo de unidad y paz. Rubbert Muñoz, físico del planetario, enfatizó que las investigaciones desde el Chacaltaya fueron fundamentales para el programa Apolo, ya que el telescopio instalado allí permitió evaluar si había materiales en los célebres puntos de Lagrange, cruciales para la navegación espacial. Durante siete meses de observación, no se detectaron peligros, lo que fue esencial para seguir adelante con las misiones espaciales. El Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, funcionando desde 1951, sigue siendo un punto clave en el estudio de la radiación solar en altura.