La Fiesta Albiceleste: Argentina Avanza a Cuartos
La Selección Argentina volvió a poner a prueba los nervios de sus hinchas, pero una vez más les regaló una jornada para el recuerdo. Con un partido cargado de emociones, el equipo de Lionel Scaloni venció 3-2 a Egipto en Atlanta y se metió en los cuartos de final del Mundial 2026, desatando una verdadera fiesta en Cipolletti. La ciudad vivió horas de júbilo, con banderas y cánticos que resonaron en cada rincón.
Faltaban apenas minutos para el final del encuentro y los autos, como si de un desfile se tratara, salían todos en dirección al centro de la ciudad. Cientos de personas se unieron para celebrar una nueva alegría albiceleste entre bombos, espuma y risas. En medio del bullicio, el equipo de LM Cipolletti salió a las calles para conocer cómo vivieron los hinchas cada minuto del partido. Entre abrazos y algunas lágrimas, los cipoleños compartieron sus análisis y cábalas, todos expectantes de lo que se viene en la competencia.
"El segundo gol fue un sueño": Raúl, un hincha que conoce la emoción
Raúl Salgado, un apasionado hincha de 82 años, compartió su experiencia del partido rodeado de su familia, llevando a cabo su cábala infalible: irse en los últimos minutos. Aunque al principio no le agradaba cómo se desarrollaba el juego, al final no pudo evitar calificar el triunfo como "un milagro". En otro rincón de la ciudad, Matías celebró enfundado en su camiseta de Maradona, asegurando que su elección para cambiar la suerte fue clave en la victoria. "Esto alegra el corazón de muchos", expresó con optimismo, y ya piensa en el próximo rival: "Que nos toque con Colombia, América tiene el mejor fútbol del mundo".
Emociones compartidas: un grupo de amigos vive el triunfo
El encuentro también fue una montaña rusa de emociones para un grupo de amigos del Almirante Brown, quienes, entre abrazos y secándose las lágrimas, contaron cómo vivieron momentos de ansiedad y alivio. “Lloramos en el segundo y en el tercero fue un alivio”, dijeron, recordando el suspenso provocado por la revisión del VAR. La suerte parece haber estado de su lado, ya que este año decidieron seguir su tradición de ver los partidos en casa, y el cambio ha traído consigo buenos resultados.
Mientras tanto, otros, como una familia del Luis Piedra Buena, relataban su ritual de bañarse antes del encuentro y cocinar durante el partido, siempre con la mesa servida. "Si ganamos el cuarto, ahorramos para ir a ver el próximo Mundial", compartieron entre risas, con la ilusión intacta de seguir disfrutando del torneo. La fiesta en Cipolletti no tiene fin, y así, las emociones de un Mundial siguen uniendo a todos en un solo grito: ¡Vamos, Argentina!